A solo media hora de Cuernavaca puede hallarse un auténtico santuario de historia y cultura. Lo que fuera en el siglo XVI un monasterio franciscano, actualmente un hotel muy agradable para pasar un fin de semana. En sus 25 hectáreas se incluyen numerosas construcciones de corte virreinal, complementadas con albercas y parques. En la Casa Grande se encuentran las habitaciones, las cuales se distinguen por sus decorados y su excelente gusto.

La capilla es otro de los atractivos más notables del hogar, así como también el salón principal, el cual sirve a manera de museo, abierto a los huéspedes y visitantes. En este sitio se exhiben cuadros, piezas prehispánicas y mobiliario de los siglos XIX y XX.

Para los aficionados a la ecología en San Gabriel de las Palmas cuentan con un enorme vivero y una hortaliza orgánica donde se cultivan los alimentos que se utilizan en el restaurante en el cual se sirven platillos de cocina internacional y de la gastronomía de las poblaciones aledañas. Otras opciones recreativas disponibles son: dar paseos a caballo, jugar tenis o practicar ciclismo.